Tras el intenso operativo que se concretó durante las primeras horas de este martes, los comerciantes ilegales que ocupan habitualmente las calles de la zona popularmente conocida como Once, se concentran frente a Plaza Miserere para exigir la devolución de los puestos.

“¿Cómo le voy a dar de comer a mis hijos?”, se preguntaba una puestera. “Le pagaba 400 pesos diarios a la Policía para poder trabajar”, denunció la mujer, que, dijo, se dedicaba a vender ropa de bebé. “Pagamos fortuna por semana al ‘capo general'”, coincidió otra vendedora, sin dar mayores precisiones.

Efectivos de la Policía de la Ciudad presenciaban la ocupación junto con inspectores del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, personal de Higiene Urbana, de Tránsito y de Desarrollo Social de la Ciudad.

“¡No nos vamos a ir nunca!”, manifestaban los comerciantes, mientras exhibían palos en forma amenazante ante la mirada impávida de los agentes allí presentes.

El fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Luis Cevasco, advirtió que los manteros “nunca tuvieron autorización” para vender sus productos a la vera de la avenida Pueyrredón y argumentó que “las veredas están hechas para circular, no para comerciar”.

 

Lo leiste primero en LaInterneOnline

Nuestro sitio no recibe subsidios ni pauta de ningún partido político.


Te Recomendamos


Notas más compartidas



Dejanos un comentario